Distintos resultados,
la misma dinámica
Victoria insuficiente del Partido
Popular. Ese podría ser el titular que define el resultado de estas últimas
elecciones legislativas. La victoria del PP a nivel nacional resulta
insuficiente para formar gobierno, incluso con el posible apoyo de Ciudadanos.
Y es que ha sido precisamente este partido el que ha obtenido un resultado
menor del que todas las encuestas le atribuían lo que unido a la falta de
proporcionalidad de nuestro sistema electoral les ha descabalgado hasta la cuarta
posición del ranking de partidos. A nivel local, estas elecciones generales han
servido para certificar la dinámica ya observada anteriormente de caída del
Partido Popular. El PP ha pasado de ser una fuerza hegemónica con resultados
por encima del 60% del total de los votos emitidos a ser el primer partido de
la ciudad con apoyos cercanos al 44%. Sigue siendo, evidentemente, el principal
partido de nuestra ciudad pero su margen se ha reducido. Si extrapolásemos los resultados
de estas generales al ámbito local (a pesar de que se trata de comicios con
diferencias importantes) obtendríamos un mapa de reparto de escaños similar al
de las elecciones municipales de este mismo año con un PP en la mayoría (13
diputados), Podemos con 3 (mismo resultado que Caballas) y socialistas y ciudadanos
beneficiados por la no participación de otros partidos locales: 6 y 3 diputados
respectivamente, lo que nos ofrece un panorama político local de continuidad
con respecto a mayo.
La
participación ha sido un punto superior a la de anteriores comicios generales,
lo que ha provocado cierto optimismo entre las élites locales, pero en realidad
la participación ha sido baja y se mantiene a niveles inferiores con respecto a
otras convocatorias, en concreto en el año 2008, la participación estuvo en el
63% (7 puntos por encima). Seguimos por tanto con la participación más baja del
conjunto de España junto con la ciudad de Melilla.
La
elección de los diputados y senadores del PP era el resultado esperado aunque
ha crecido el apoyo a otras formaciones como PSOE o Ciudadanos, y todo esto con
las peculiaridades de una campaña electoral atípica. El Partido Popular decidió
proclamar candidato a alguien desconocido por la mayoría de la militancia del
propio partido y de la ciudadanía en general. Con un perfil técnico, Juan Bravo
ha aguantado el tipo mejor de lo esperado y la pérdida de votos que ha sufrido
el PP con respecto a las últimas legislativas (unos 6000 votos) resulta, viendo
los resultados de las municipales, mas achacable a la tendencia a la baja del
propio partido que a su calidad como candidato. Respecto al PSOE y Ciudadanos,
la situación ha sido justo la contraria: crecimiento a pesar de sus candidatos,
con un senador por el PSOE que en el tramo final de la campaña decía estar
arrepentido de haberse presentado y un candidato por Ciudadanos, Abdelmalik,
que proclamaba su renuncia a la política en medio de las tensiones internas de
su partido. Por último, Podemos, ha conseguido lo esperado, el apoyo del
votante de Caballas (a pesar de las numerosas incongruencias entre los
postulados de esta formación radical y el perfil del votante de Caballas) y
nuevos apoyos entre la gente joven y los nuevos votantes.
En resumen,
distintos resultados pero las mismas dinámicas que se abrieron pasó en las
elecciones de mayo de este mismo año.

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